Inicio de clases en colegio de Cascajal amenazado por falta de agua

Ante ausencia de autoridades, padres de familia y hasta alumnos del colegio San Juan Bautista realizan limpieza tras los huaicos.

(Chimbote, 06/04/17).- Sin una gota de agua en los servicios higiénicos y con el nauseabundo olor a pocos metros de su local. Así se encuentra la institución educativa San Juan Bautista n°. 88049 del poblado Cascajal “La Cuadra”, a unos días del inicio del año escolar.

El colegio de Cascajal La Cuadra tiene una población escolar de 750 alumnos que se preparan para regresar a sus aulas.

El mal estado del local preocupa a los padres de familia debido a que ya han pasado más de 15 días desde los últimos huaicos y no han recibido ayuda.

“Han llegado alcaldes, ministros y congresistas ofreciendo ayuda, pero solo ha sido para la foto”, expresó contrariada Nancy Gutiérrez Mayco, presidenta de la Asociación de Padres de Familia [Apafa].

Según Gutiérrez, son los mismos padres quienes se han visto obligados a pagar los servicios de un volquete para que retire el lodo acumulado durante días. “Estamos pagando 50 soles por volquetada porque nos hemos cansado de esperar que las autoridades reaccionen”, sentenció.

Gilmer Asencio Málaga, director del centro educativo, aseguró que “las aguas servidas que salen de los buzones son un foco infeccioso para los escolares que pronto regresarán a clases”. “Queremos darles un ambiente de calidad con sus servicios restablecidos”, apuntó.

El director solicitó ayuda a las empresas privadas para poder revertir “esta penosa situación”. “Actualmente, hay algunas que nos están apoyando y eso es meritorio, pero el Estado no puede ser ajeno a estos problemas. Uno de ellos también es la recuperación de las vías de acceso para el traslado de los alumnos”, finalizó.

JORNADAS DE LIMPIEZA

Palana en mano, más de 350 padres de familia del colegio San Juan Bautista se sumaron a la jornada de limpieza de los diversos ambientes afectados por los huaicos como son las aulas, salones, campo deportivo y patio de honor.

“Incluso los alumnos están ayudando a limpiar el lodo acumulado —que tiene cerca de 40 centímetros de alto— porque saben que no pueden regresar y encontrar este ambiente perjudicial para su salud”, aseguró Nancy Gutiérrez.

(Moisés Serquén C.)