Huaicos bloquean carretera Chimbote-Chuquicara y afectan pueblos y cultivos

Lluvias torrenciales originan el deslizamiento de lodo y piedras a la altura de Chuquicara, Tablones y Suchimán.

(Tablones, 03/02/17).- Desprotegidas. Así se encuentran las poblaciones de diversos pueblos ubicados a lo largo de la carretera Chimbote-Chuquicara, debido a los huaicos y los derrumbes parciales de los cerros provocados por las intensas lluvias torrenciales registradas desde la tarde del miércoles 1 del corriente.

La carretera en mención —según pudo verificar El Ferrol— está bloqueada por piedras y avenidas de agua con lodo en varios puntos. Además, hay viviendas y cultivos inundados, y canales de regadío destrozados. Los huaicos impiden el pase normal de los vehículos en ambos sentidos de la vía.

De acuerdo a testigos, el primer huaico ocurrió alrededor de las 6 p. m. del jueves 2 y bloqueó el kilómetro 44 de la carretera Chimbote-Chuquicara. Esto ocurrió porque las lluvias torrenciales activaron las quebradas de Suchimán y Tablones y aún amenazan con activar otras quebradas secas a lo largo de la autopista.

A lo largo de la carretera a Chuquicara se registraron después huaicos pequeños que hasta han provocado desprendimientos de roca de los cerros. Cultivos y decenas de viviendas de Chuquicara, Tablones y Suchimán han sido afectadas por los desplazamientos de lodo provocados por las constantes lluvias, en lo que parece ser el inicio del fenómeno El Niño.

Al cierre de esta nota, los vehículos de transporte público (ómnibus interprovinciales) continúan transitando, poniendo en riesgo la vida de los viajeros. No se vio ninguna acción o ayuda de las autoridades competentes.

COMENTARIO

Lo que más sorprendió es que ante estas circunstancias la Policía Nacional esté más preocupada en realizar operativos vehiculares en el cruce del distrito de Santa que en brindar ayuda a las poblaciones afectadas por los huaicos.

El periódico El Ferrol los confrontó por su pasiva actitud y ellos aseguraron que “son problemas de la naturaleza y no es su problema”.

Al cierre de esta nota, los vehículos públicos y particulares continuaban transitando por la vía llena de agua y lodo.

(REDACCIÓN EL FERROL)